Inspiración


Una pregunta que siempre me han hecho al hacerme cualquier entrevista es: "¿En qué te inspiras para escribir?" Y he de ser sincera: es una de las preguntas que más me cuesta contestar. 


Sé que lo inteligente sería memorizar una respuesta que quedara bien en cualquier situación, ¡pero es que para un solo libro me puedo inspirar en tantas cosas...! Está claro que a la hora de escribir a la pluma siempre le influye la situación familiar, los amigos, si se está enamorada, etc. 

Ya no solo eso, nuestro estado anímico nos dicta cómo llevar el día a día, si con una sonrisa en la boca o un pesar en la mente.


Tenemos que tener en cuenta que vivir es el reto más difícil de nuestra vida, cada minuto es un obstáculo a superar, ¿y sabéis qué?: ¡Podemos hacerlo! Si somos capaces de superar exámenes, despidos, discusiones, roturas de corazón y lloros, ¿quién dice que no podremos con todo? ¿Quién decide dónde está nuestra meta?



Por ello he aprendido que de todo se aprende. No siempre llorar tiene que ser por dolor, una lágrima puede esconder una sonrisa. Este razonamiento es el que me ha llevado a ampliar mi campo de visión. Un simple paseo es capaz de suponer un libro nuevo:

Una niña corriendo tras un globo puede ser una princesa que quiere escapar de su palacio, dos chicos en bicicleta pueden convertirse en caballeros, un perro jugando con una pelota supone para mi un dragón portando un diamante, y un padre acunando a su hijo reflejan un ángel volando alto.


Y ahora diréis: Esta chica está loca. Y no os quito la razón, hay días que yo misma lo pienso, pero no es así. La imaginación lo es todo. La gente se piensa que el mundo sólo funciona a base de ciencias y razonamientos, pero siempre necesitaremos unas páginas que nos digan cómo es aquel mundo en el que no podemos vivir, aquel mundo en el que nuestros sueños se pueden hacer realidad; así que, ¿por qué no seguir su huella? 

Si yo me puedo inspirar hasta en el más mínimo movimiento para escribir una historia, intentarlo vosotros; os prometo que hasta el más aburrido paseo se convertirá en unos minutos por los que valdrá la pena caminar. 




2 comentarios:

Angie Sonríe dijo...

Te doy la razón en cada una de las palabras de esta entrada. En ocasiones voy por la calle y, al ver a una persona caminando, dos hablando entre ellos, un hombre que pasea a su perro... y se me vienen ideas a la cabeza, convertir a esas personas tan simples en una historia de intriga, quizás de fantasía o, incluso, puede que de terror.
La vida está llena de pequeños detalles que esconden cosas muy grandes que alguna gente, sencillamente, no las ven.
Besitos ^-^

Beatriz Blanco Fuentes dijo...

:) Tú blog es un ejemplo perfecto en el que la gente se puede inspirar para leer y aumentar su imaginación, ¡me encanta!
Para quien esté interesado: http://lost-infantasy.blogspot.com.es/
Muchas gracias por comentar Diana! :)
Un besazo!

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